Luego de dos días de intensa búsqueda, el niño Nahuá Santos Riquelme, de 6 años, fue encontrado sano y salvo en una zona rural cercana a Esquina, Corrientes, tras haber sido llevado por su padre, Josias Santos Regis, en un caso que las autoridades investigan como violencia vicaria y tentativa de homicidio.
El operativo movilizó a distintas fuerzas de seguridad provinciales y se activó la Alerta Sofía, además de un importante despliegue tecnológico y territorial coordinado por la Policía de Corrientes y la Justicia.
El ministro de Seguridad de la provincia, Adán Gaya, explicó que desde el primer momento se trabajó considerando el caso como “un claro hecho de violencia vicaria”, modalidad en la que uno de los progenitores utiliza a los hijos para ejercer daño o control sobre la otra parte.
“Tomamos conocimiento desde el minuto cero y trabajamos con toda la fuerza de la Policía de Corrientes, articulando con el fiscal de turno, el doctor Mosquera. Instalamos aquí una base operativa y felizmente llegamos al objetivo: encontrar al autor y al niño, que está en perfecto estado de salud”, sostuvo.
Según detalló el funcionario, tras activarse la Alerta Sofía se implementó un operativo cerrojo con distintos anillos de control y un intenso trabajo de análisis tecnológico, incluyendo triangulación de antenas y relevamiento de cámaras de seguridad, lo que permitió orientar la búsqueda hacia la zona rural conocida como Duranillo o San Juan.
Finalmente, un trabajador rural alertó a la Policía Rural tras divisar a una persona desconocida junto a un menor a unos 500 metros del casco de una estancia. Los efectivos acudieron al lugar y concretaron la detención del hombre, identificado como el padre del niño.
“El menor fue encontrado en buenas condiciones generales, aunque con muchas picaduras de mosquitos y algunos rasguños propios de la vegetación del lugar”, precisaron.
Por su parte, la abogada Daniela Zapata, representante legal de la madre del niño, aseguró que el hecho se enmarca en un contexto previo de violencia de género.
“Es una violencia que se venía ejerciendo contra Mariana desde hace bastante tiempo. El comportamiento responde a una persona con signos de violencia y celos extremos”, expresó.
La letrada explicó que el episodio se desencadenó durante una reunión familiar, cuando Santos Regis habría irrumpido armado y efectuado disparos sin mediar palabra. Según indicó, el ataque estaba dirigido hacia el dueño de la vivienda, amigo de la madre del menor.
En cuanto a la situación judicial, señaló que inicialmente la causa se encuadra como “tentativa de homicidio”, aunque podrían sumarse nuevas imputaciones vinculadas a violencia de género, reincidencia y violencia vicaria.
Además, se investiga la participación de otra persona, identificada como Codazzi, quien habría colaborado en el traslado hacia la localidad de San Isidro. La representante legal indicó que su situación procesal podría quedar comprendida bajo la figura de encubrimiento o facilitación de la fuga.
Respecto al estado de salud de Nahuá, Zapata remarcó que el niño “está muy bien, muy contento y no dejó de hablar desde que fue encontrado”, aunque había ingerido muy poca comida durante los días que permaneció oculto.
Uno de los principales temores de la familia era que el padre intentara salir del país con el menor. Según el testimonio del trabajador rural que los encontró, el hombre habría manifestado su intención de dirigirse hacia Brasil.