Hace más de un mes, los incendios son noticia por su voracidad y cantidad en las diferentes zonas de Corrientes. Hasta el momento un 11% de la superficie se vio afectada por el fuego.»Nos espera un arduo trabajo de vegetación, no es fácil hacer ese tipo de trabajo. Hay muchas especies silvestres que se desplazaron por los incendios, entonces tenemos un problema sumamente importante en cuanto a la recuperación de espacios naturales. Nos espera un trabajo comprometedor que requiere el esfuerzo de todos para recuperar la zona dañada. Se debe ir con precaución y no atropellar a ningún material, todavía es muy difícil cuantificar las especies afectadas», dijo el ambientalista Luis Martínez en Cableinforma Primera Edición.
El mismo, avizoró a futuro la recuperación de especies luego del relevamiento a realizar una vez que los focos ígneos hayan cesado. «Más adelante iremos viendo el daño provocado y las especies al borde de la extinción. Es importante resaltar el relevamiento en la zona para identificar el tipo de vegetación, hoy no podemos plantar cualquier especie en cualquier zona porque alteraríamos su crecimiento. Mucha gente quiere ir a plantar pero no sabemos el tipo de vegetación que hay. Veníamos hablando a fines de 2019 sobre la sequía y el problema hídrico. Nosotros habíamos advertido a través de los informes técnicos, sobre la preparación y plan de contingencia para cualquier desastre natural, sobre todo de los incendios», comentó.
Sin embargo, según expresó el propio ambientalista, no tuvieron respuesta de los organismos públicos y privados ante la advertencia de posibles desastres por la sequía. Aseguró que no se tomaron las medidas correspondientes para controlar a la situación.»No tuvimos respuesta por ningún organismo, por ende las actuaciones fueron muy tardías. Se estuvo hablando de las colonias de aves desaparecidas, no se sabe a dónde pudieron haber ido. Esperamos entablar un diálogo con las autoridades provinciales para trabajar de manera integral y así evitar futuros fenómenos climáticos. Es importante estar preparados con las herramientas necesarias para combatir y mitigar los efectos negativos que afectan directamente nuestros recursos naturales», remarcó Martínez.
El ambientalista explicó que la vegetación existente en la provincia data de aproximadamente 90 años atrás, y que la restauración de estos ecosistemas tan valiosos podría tardar entre 20 a 30 años y todo estará supeditado a las condiciones climáticas.