La Diputada Nacional Sofía Brambilla se refirió este lunes en el programa HACETE CARGO al proyecto que impulsa para avanzar en el cierre del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), organismo creado en 2002 para regular el mercado yerbatero. Según afirmó la legisladora, el organismo no estaría cumpliendo con los objetivos para los que fue creado y hoy representaría una estructura ineficiente y costosa para el Estado y los consumidores. “Este proyecto busca comenzar a eliminar la superposición de organismos, algo en lo que el gobierno de Javier Milei viene trabajando muy fuerte. Recibimos a productores yerbateros que nos contaron cómo funciona el INYM y escuché muchas críticas directas, incluso de personas cercanas al directorio”, señaló Brambilla.
La diputada criticó particularmente que el INYM no garantiza precios mínimos para los productores, lo que según ella era su principal misión, y denunció un uso ineficiente de los recursos: “Si el instituto tiene un presupuesto de $2.500.000.000, como en 2023, ¿dónde está esa plata? ¿Qué resultados concretos muestra el INYM para justificar ese gasto?”, cuestionó.
Brambilla destacó que el proyecto fue bien recibido por varios legisladores del bloque oficialista y por diputados de La Libertad Avanza, y aseguró que no se trata de una iniciativa aislada, sino de una propuesta que forma parte de un cambio estructural en el Estado nacional: “Los consumidores estamos financiando un instituto que no mejora la situación de los productores misioneros desde hace 23 años. Además, hay funcionarios que viajan al exterior en nombre de la yerba mate para abrir mercados, pero regresan con las manos vacías”, agregó la diputada.
Uno de los puntos más fuertes del proyecto de Brambilla es el pedido de rendición de cuentas al organismo. “Parece increíble que no se pueda acceder a información clara sobre cómo se gastan los fondos públicos. Necesitamos transparencia y eficiencia”, afirmó.
El proyecto para disolver el INYM plantea abrir un debate urgente y profundo sobre el rol de los organismos de regulación sectorial y sus resultados. La discusión recién comienza, pero ya genera polémica en el Congreso, en Misiones y en todo el sector productivo yerbatero.
Brambilla concluyó: “Hay una oportunidad para discutir y para que el INYM dé explicaciones claras. Si no pueden justificar su existencia con datos concretos, entonces hay que pensar en cerrar el instituto”.