LA ESCUELA Nº 18 CUMPLIÓ 120 AÑOS

Allá por 1904, cuando el señor Armando Vallejos decidió fundar la Escuela N° 18, supo desde un principio que vería más allá del futuro de los niños: una ciudad pujante que promueva derechos e incluya transformaciones para el bien común. Así lo hizo esta institución desde que se ubicó por calle Salta y Belgrano, hasta el día de hoy con su directora actual, Karina Sotelo, quien habló con el móvil de exteriores de PRIMERA MAÑANA. «Estamos trabajando con todas las energías. Estamos trabajando con el Ministerio de Educación y con la Cooperadora para realizar arreglos porque como es una escuela centenaria necesitamos refaccionar constantemente. El edificio tiene más de 120 años, la institución mantiene su fachada antigua», indicó la docente.

Además se recordó la figura de la Sra. Dora Ferreira de Briend como propulsora, ya que durante su dirección en 1966, la escuela comenzó a funcionar en doble turno y desde ahí incrementó dos grados, para pasar a ser una escuela de segunda categoría. Luego vendrían los innumerables arreglos y refacciones que hicieron al establecimiento, ya ubicado por Ayacucho y La Rioja.

Liliana Sand, su vicedirectora, se refirió a la camelia que acompaña el crecimiento de la institución con el paso de los años. «Este lunes realizamos nuestro acto porque la escuela cumplió años el día 5 de mayo. Habíamos arrancado con la historia y dentro, encontramos a la camelia que es un testigo del tiempo. Es la planta que antes era mucho más grande y como tuvo una enfermedad, se recuperó lo que se pudo», señaló y agregó: «El edificio era de una pareja que no tenía hijos entonces donó el lugar y en el centro había una planta llamada camelia; la misma representa la pureza, la elegancia y la inocencia».

Han pasado muchos docentes, alumnos y directivos, sin dudas todos ellos dejaron una huella imborrable en la historia: construyeron lo que es hoy la Escuela N° 18 «Coronel Daniel Leandro Artaza», un lugar donde los niños, además de aprender, también reciben la contención sin importar los estratos sociales y se desarrollan para insertarse en una sociedad ya preparados, no solo personalmente sino también académicamente.