LA MADRE PATRIA VOLVIÓ A ALZARSE EN EL CENTRO DE LA PLAZA FERRÉ

En una jornada cargada de emoción y orgullo colectivo, la ciudad de Bella Vista celebró este domingo la reinauguración de la emblemática estatua de la Madre Patria en la plaza Pedro Ferré, a pocas horas de conmemorar el Bicentenario de su fundación.

La estatua original había sido destruida el 29 de diciembre de 2023 por un fuerte tornado que azotó la ciudad. Gracias al impulso de la Comisión Ad Hoc Camino al Bicentenario “Abrazos del Alma” y al trabajo del artista Miguel Jerónimo Villalba, la obra fue restaurada y reinstalada en su lugar original. El acto incluyó el descubrimiento de una placa conmemorativa por la restauración.

La intendente Noelia Bazzi encabezó el acto oficial y destacó la importancia de recuperar los símbolos que unen a la comunidad. «Queríamos inaugurar para empezar a celebrar el Bicentenario. Estamos contentos y entusiasmados. Esto demuestra las ganas que tenemos de salir adelante», señaló la mandataria.

La Licenciada Silvia Insaurralde, habló al respecto: «Este trabajo lo hicimos con mucho cariño y dedicación, buscando que se concatenen todas las aristas del Bicentenario».

Así también, el Secretario de Infraestructura Gastón Carcaño, brindó su visión sobre el trabajo realizado: «El personal municipal hizo un gran laburo. Nunca encontramos el corazón de Quebracho por eso fue un desafío para el equipo técnico. La tormenta del martes fue una prueba de fuego y eso nos indicó que la estatua está bien emplazada».

El evento contó con una feria de artesanos, una muestra histórica y la presencia de gran parte de la comunidad que se acercó para ser parte del emotivo reencuentro con una figura profundamente arraigada en el espíritu e identidad de Bella Vista. Además, se realizó un oficio religioso a cargo del cura párroco Gregorio Valenzuela, de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, en el que se bendijo la restauración de la estatua y se elevó una oración por la unidad del pueblo.

La restauración de la Madre Patria se presenta como un gesto cargado de sentido, justo en el umbral del aniversario número 200 de la fundación de Bella Vista, reafirmando los valores, la memoria y la esperanza de un pueblo que supo reconstruirse de la adversidad.