La dirigente universitaria Liza Hortt habló en Radio Bella Vista sobre la grave situación que atraviesa la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), especialmente a raíz de la falta de financiamiento para nuevas carreras, entre ellas Diseño Industrial, que depende de la Facultad de Arquitectura.
Hortt explicó que este tipo de propuestas académicas suelen comenzar con financiamiento interno de la facultad y luego consolidarse con recursos enviados por la Secretaría de Políticas Universitarias. Sin embargo, señaló que “esto no está pasando” y que la carrera ya arrastra la pérdida de seis salarios para los docentes y siete para los no docentes, lo que hace imposible sostener el plantel y los insumos necesarios.
“Estamos trabajando con un presupuesto pautado en 2022, reafirmado para 2023, que ya fue insuficiente en 2024 y para este año es imposible”, afirmó. Agregó que el rectorado tampoco puede absorber los costos, aunque destacó que desde 2024 se buscan “socios estratégicos” y se impulsan nuevas políticas económicas para mantener la universidad abierta, aunque “en agonía”.
Hortt aseguró que esta problemática se repite en todo el país y afecta especialmente a las carreras nuevas, que no lograron consolidar su presupuesto entre 2023 y 2024. Las proyecciones para 2026, dijo, anticipan un escenario aún peor.
“La educación superior ya lleva un recorte de 1500 millones. Si no alcanza ahora, muchísimo menos con esa reducción”, expresó. Consideró que estos ajustes representan “un ahogo y una quita de autonomía y libertad a las universidades públicas”, y sostuvo que el actual gobierno “no concibe la educación pública como una formación para todos”.
También cuestionó la falta de transparencia en el presupuesto nacional: “Mientras tengamos un presidente que no quiera transparentarlo, difícilmente las provincias, las universidades y los hospitales tengan presupuestos adecuados”.
Respecto al financiamiento general de la educación superior, Hortt indicó que la inversión actual es “de apenas 0,7 puntos del PBI”, y que para 2026 podría caer a 0,4. “Es muy difícil el camino, muy difícil el futuro. ¿Qué más tenemos que resignar para que la universidad siga abierta?”, se preguntó.
Finalmente, reafirmó la continuidad de las medidas de fuerza: “Vamos a paro y vamos a seguir luchando. Por ahí los resultados no son inmediatos, pero el éxito de la lucha es resistir para que personas como el presidente que tenemos ahora no destruyan la educación pública”.