MUERTE EN FIESTA DE INICIACIÓN MILITAR: LA NOVIA DE MATÍAS CHIRINO REVELÓ DETALLES EN «DEBATE INTERIOR»

Son las 20 horas del 18 de junio de 2022, y Valentina Palma, novia del subteniente del destacamento de Artillería N° 3 de Paso de los Libres, Matías Chirino, recibe el último mensaje de este que le pide disculpas por no poder hablar como habitualmente lo hace. Valentina sospecha de los nervios de su pareja, pero no ahonda en mayores detalles; las horas pasan y muy temprano el domingo recibe una llamada de Ezequiel Chirino, padre de Matías. Grita al teléfono: -¡Murió mi flaco!. Valentina no entiende lo que pasa y por eso llama a un amigo de su novio para confirmar el hecho. Su novio había muerto antes de llegar al Hospital «San José» de la localidad libreña.

Esa noche, Matías no estaba solo. Lo acompañaban otros dos oficiales recién recibidos que habían coincidido con la víctima durante sus estudios en el Colegio Militar de El Palomar. Los tres cargaban varias bolsas con carne, bebidas y cigarrillos, los elementos presuntamente requeridos por oficiales de mayor rango para el ritual de iniciación. Lo que iba a ser el “bautismo” de Matías en el Ejército Argentino fue, por el contrario, el camino hacia una muerte prematura. «Es complicada la situación, todavía no caigo y si estoy presente en las notas es porque me mantiene de pie la bronca. Mi suegro, Ezequiel, me había llamado el domingo temprano gritando y me decía: – ¡Murió Mati! ¡Murió mi flaco!– Yo no entendía la situación y le decía que me pase con Matías, luego corté y llamé a un amigo suyo para ver qué pasaba. Él me confirmó la verdad del hecho. Él me dijo que estaba nervioso, me pidió perdón por no hablar mucho conmigo ese día, el último mensaje de él fue a las 20:00 horas. No me dijo el motivo por el cual estaba nervioso, no sé si por medio de los superiores o qué», comentó Valentina en exclusiva para DEBATE INTERIOR este viernes.

La autopsia reveló que sufrió una broncoaspiración. Es decir, se ahogó con su propio vómito. El estudio precisó además que no tenía signos de violencia en el cuerpo. Sin embargo, su familia denuncia que fue víctima de una serie de maltratos que le costaron la vida. «Yo escuchaba sobre estas bienvenidas y decían que debían guardar mucha plata, que tenían que pagarse un asado y que se hacían pruebas de iniciación. Mucho más no quise escuchar porque nunca estuve ambientada en lo militar, mucho menos ahora. Él nunca me contó la verdad concretamente pero yo sí sabía sobre estas fiestas y no me gustaban. Sé que sus amigos sufrieron lo mismo que él y Matías no aguantó. Uno de sus compañeros me contó que los oficiales de mayor rango les exigían tomar, que les pasaban los vasos para que hagan fondo blanco, que les decían que se saquen la ropa y se tiren a la pileta con ropa de gimnasia luego que salgan, se pongan de civil y sigan como si nada pasara», contó.

«Creo que van a tener que contar todo en las instancias judiciales pero creo que se trataba más de una violencia psicológica. No sé si los amigos están presionados o no pero sé que es algo difícil porque tienen una carrera militar. Matías era muy bueno y lo podía corroborar con la cantidad de mensajes que me llegaron, siempre te intentaba sacar la sonrisa; me motivaba a seguir adelante. Él amaba el ejército y defender los valores de la patria, me da tristeza todo eso que sentía y que esto termine así. Siempre me dijo que la educación que se brindaba en la Escuela Militar le gustaba, estaba contento de poder ejercer lo que había estudiado estos cuatro años y medio. Los compañeros me dicen mucho que cuando él tenía franco dejaba todo y venía a verme, lo conocí en 2019 y hace un tiempo estábamos juntos soñando un futuro, me iba a ir a vivir con él cuando termine este año», señaló la joven.

Por otro lado, se refirió a los proyectos que tenía junto a su novio y que se vieron opacados por el trágico hecho: Valentía tenía en mente culminar su carrera de Contaduría e irse a vivir a Paso de los Libres para forjar grandes sueños. «Juntos éramos muy felices. Quisiera que nos digan la verdad sobre las últimas horas de Matías y que el Ejército se de cuenta que esto pasa en todos lados. Que piensen que podía ser un familiar de cualquier y le arrebataron toda una vida por delante, esa noche. No se puede creer que a él le hayan hecho esto. Estos últimos días vi el apoyo del Ejército y espero que esto se vaya encaminado para tener justicia. Tendremos que ser fuertes por muchos años, la verdad es que a Matías nadie me lo devolverá con vida», concluyó Palma.

Los supuestos maltratos son investigados por la Justicia Federal de Paso de los Libres. Hasta el momento, la primera reacción del Ejército Argentino fue suspender a los 11 oficiales que participaron del asado, incluso a los dos que junto con Matías se estaban sumando a las tareas en el destacamento correntino. Este miércoles, un jefe de región del Ejército Argentino presentó una denuncia penal en la Fiscalía Federal de Paso de Libres y denunció a esos 11 oficiales por abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionarios público y abandono de persona. La investigación avanza lentamente y también se van desatando nudos que llevan a la verdad sobre la noche en que a un joven con una larga carrera por delante, le arrebataron la vida.