UNA FAMILIA CORRENTINA NECESITÓ EN JUNIO $208 MIL PARA NO SER POBRE

El coordinador del Área de Ambiente y Hábitat del equipo del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI) de Corrientes, Emmanuel Benítez Sacú, habló este miércoles en PUNTO DE VISTA donde se refirió al informe publicado en el que se expresó que una familia tipo necesitó $208.488,39 para no caer en la línea de la pobreza. «Para ser exactos, una familia correntina necesitó $208.488,39 para no ser pobre que es sobre la Canasta Básica Total (CBT). En esta provincia estuvimos en las localidades de Empedrado, Goya, Santa Rosa, Curuzú Cuatiá y Monte Caseros. Hacemos este relevamiento mes a mes respecto a 57 productos. Acá se tiene en cuenta otros servicios como transporte. En este relevamiento también se incluye a la capital correntina, se recapitula y se envía a ISEPCI a nivel nacional», comentó sobre la estadística realizada con base en un sondeo de seis localidades.

Según indicó Benítez Sacú sobre los porcentajes establecidos, en 30 días, los artículos de la canasta básica para una familia subieron más de $5.800 y el rubro que más aumentó fue el almacén. «Tenemos tres rubros que son carnicería, verdulería y almacén. Tenemos la variación anual y mensual. El que más incrementó fue la verdulería con un 166,24% de variación anual, segundo el almacén con un 124,45% y la carnecería último con un 68,70%. Tenemos la variación acumulada por rubros desde diciembre de 2022 hasta junio de 2023; tenemos la verdulería con 56,88%, almacén en segundo lugar con el 57,87% y carnicerías con el 39,30%. En la mensual aumentó más almacén un 5,79%, verdulería un 2,87% y carnecería con una disminución del 1,92%», detalló.

Otro dato a destacar es que para cubrir la alimentación básica (medida a través de la Canasta Básica Alimentaria o CBA), durante el mes se requirió una inversión de $93.492,55 y así no caer en la indigencia. «Cuando los precios se acomodan hay una disminución y los precios de los productos se pueden acomodar. Generalmente, nosotros buscamos los productos de menor costo porque un comercio puede tener variedad de marcas pero siempre se elige lo más económico al que puede acceder una familia. Los comercios que relevamos no tienen números estáticos, es decir que cada uno tiene su contexto. Las familias tratan de administrarse más por nutrición, esta es una canasta para la nutrición. Hay gente que decide priorizar productos pero a veces es bastante limitado», sostuvo.