VIOLENCIA EN LA ESCUELA: «HAY QUE TRABAJAR EN LA EDUCACIÓN DE VALORES»

Dentro y fuera de los esta­blecimientos ocurren situa­ciones entre los adolescentes que escapan de la mirada de los adultos y se enteran cuando ya circulan a través de las redes sociales y llegan a los medios. Esto fue lo que ocurrió en los últimos días en algunos establecimientos educativos, en su mayoría privados o ca­tólicos de gestión estatal. Por ello, la Directora de la Disepa Julia Saez, declaró en HACETE CARGO a raíz del trabajo que articulan entre las instituciones y las familias. «Vamos a pensarlo de manera general para poder abordarlo. Estamos volviendo después de dos años, es acomodarnos al hábito de levantarnos temprano, organizar las tareas, ver a los amigos. Se vuelve al diálogo y al contacto después de años de trabajar en la virtualidad, los docentes también se deben acomodar. Hay chicos que les cuesta más que a otros, fueron realidades completamente diferentes y hoy esas realidades están en un mismo espacio. El docente enseñará primero, luego abordará todas las cuestiones que viene trabajando hace años», comentó.

A su vez, la funcionaria explicó que no existe la modalidad de expulsión porque de ese modo, se estaría dejando fuera del sistema educativo a los estudiantes. «Creo que tenemos que entender que las medidas que se tomen, deben ser reparatorias. Debe haber un proceso de entender lo que está ocurriendo en cada cabecita. Había chicos que no tenían el mismo espacio físico y no comprendían los contenidos, esto también fue un factor determinante. En algunos medios por ahí se dice que no se sanciona, obviamente que hay amonestaciones pero la expulsión no existe dentro de la normativa; uno puede invitar al alumno a que se retire, en síntesis, se consensúa porque no funciona en esa institución. Uno como educador no puede sacar del sistema, entonces se articula para que tenga acceso a otro establecimiento», explicó.

Las medidas reparatorias que aplican en las escuelas, tienen que ver con trabajos comunitarios y espacios de reflexión donde se ponen a prueba habilidades de sociabilización, tolerancia e integración diversa. «Hay medidas reparatorias como trabajo comunitario que tratan de enmendar el conflicto o la acción que la hizo mal. Cada acción mala tiene una consecuencia y ahí está la figura del educador para dar cuenta de este aprendizaje. Hay un trabajo con los padres, en donde ellos aceptan esas medidas; es un ida y vuelta porque hay realidades que se modifican todos los días. Las amonestaciones están pero serían el último recurso. Esta es la educación en valores, es la educación emocional y es fundamental trabajar con los tutores», resaltó Saez.

Por último, lanzó una serie de recomendaciones para las familias, con el fin de trabajar en pos de la buena ética ciudadana. «Nunca se debe perder el respeto a la autoridad, es importante que los padres puedan transmitir eso. Eso no es solo un aprendizaje durante la etapa escolar, sino que el día de mañana tendrán un jefe y deberán respetarlo. Estos aprendizajes son para la vida y esto es lo que queremos abordar. A veces no se reconoce los actos del hijo en conjunto con un grupo. No hay apuntar con el dedo por eso hay que trabajar en la educación de valores», cerró.