Este miércoles el escritor, periodista y filósofo diletante de Mendoza, Alé Julián Sosa, habló en PUNTO DE VISTA en el marco de las próximas elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) y el termómetro social que existe en medio de las campañas. «Me parece exorbitante la cifra por decir ‘poco’. Esto pasa desde siempre en la política, es un poco la moneda corriente. Estamos acostumbrados o somos tal vez ‘pasivos’ frente a esto porque ya lo toleramos ¿No? Es como cuando uno habla de que ‘el político es corrupto’ y ya lo sabe; es un acostumbramiento que se viene arrastrando desde hace décadas. A veces es extraño pensar de dónde sale tanta cantidad de dinero y pueda ser blanqueado», señaló sobre la suma de $10 millones de dólares que cuesta llevar adelante una campaña presidencial, según un informe de TN.
El periodista analizó cómo es el accionar del votante a la hora de tomar la decisión por uno u otro partido. «Muchas veces nosotros los votantes, somos pasivos, nos quedamos sin tener un tipo de movimiento o iniciativa; creyendo que el voto es una especie de acto mágico y tal vez depositándolo donde creemos que conviene, las cosas van a cambiar. Esto fue muy evidente para mí en el gobierno de Macri que bueno, fue una transición… Fue un gobierno incipiente. Esto más allá de defender a algún político en concreto, me parecía que daba el contexto para tener algo más de perspectiva. Falla el gobierno, tiene muchas falencias y de pronto: ¡Castigo! La gente o no vota o vota al contrario, se frustra, como si el solo hecho de votar o que asuma a la presidencia un gobierno diferente, fuese la solución a todos los problemas», comentó.
Además, instó a modificar la conducta moral más allá de las pretensiones sobre los gobernantes. «Somos nosotros los votantes quienes tenemos que hacer un poco de mea culpa y de comprometernos más allá del voto. Me parece que recaiga sobre nosotros la responsabilidad de votar bien pero no solamente de ejercer el derecho al voto sino también hacer algo cotidianamente para acompañar ese gesto democrático porque o sino se pierde y queda solo el voto. No quiero sonar trillado pero cuando dije recién lo de ‘comprometidos’ me refiero al hecho de dejarnos por el otro. Esta moral que generalmente le atribuimos a quienes deberían mandarnos, nosotros la tenemos que representar también. Uno tendría que ejercer con su comportamiento una manera más noble de relacionarse con el otro», declaró.
«Estamos en un país subdesarrollado y a veces se pretende lo contrario, a veces uno espera algo diferente por las propias expectativas. Esas ínfulas que solemos tener los argentinos -independiente de la provincia- creo que es momento de ir reformulándolas. La globalización ha hecho que nos hagamos de maneras, de formas que antes quizás eran de tal o cual país -costumbres más vernáculas- pero ahora se ha globalizado todo. Estamos constantemente haciendo un retrato ‘marketinero’ del político y todo se cifra en un acto de publicidad», sostuvo Sosa sobre la nueva forma de ver a la política.
Por último, se refirió a la estrategia del oficialismo nacional de cambiar su nombre a «Unión por la Patria». «A mí me llama mucho la atención y me parece insultante esta ironía de ser un partido político y luego cambiarse el nombre. Pensar, por ejemplo, que el Frente de Todos ha pasado a llamarse Unión por la Patria y en Mendoza para las PASO, se llamaron «Unión Mendocina» e hicieron todo un branding distinto para desligarse de la tradición política del partido cuando son lo mismo y la gente lo sabe. Es insultante que intenten pasar ‘gato por liebre’. Es una estrategia que hace todo partido político pero nosotros somos como espectadores porque entramos en ese juego y a la larga uno podría confundirse», concluyó.