Marina Fanega denunció que su hijo fue brutalmente golpeado a la salida de un boliche el domingo 16 de julio por la madrugada en la localidad correntina de Sauce. La misma, habló en PUNTO DE VISTA sobre el incidente. «El incidente se dio el domingo 16 de julio. Ocurrió primero con el insulto de uno de los agresores. Cuando salen del boliche y se dirige a mi domicilio, pasa por el domicilio de los agresores y yo en un momento escucho que comienzan a cargar, cuando me acerco veo que sale el padre de uno de los agresores y comienza a disparar. El que comienza a disparar fue el padre de uno de ellos. Él del balazo, cae desplomado. Ahí, el padre y los agresores le propician golpes; se enfocaban en la cabeza. Detrás de él había una pareja de amigos y dice que cuando comienza la balacera se pone detrás de una camioneta y después cuando ve que comienzan a golpearle, trata de defenderlo. Uno de los hermanos se encargaba de agredir a los que intentaban defenderlo», contó.
Fanega compartió imágenes en sus redes sociales de cómo le quedó el rostro a su hijo y de las heridas causadas, por la aparente arma de fuego. «Lo único que decían es que querían matarlo. Yo fui una de las que cuando el chico le comienza a defender, llega la policía y estando presente, le seguían golpeando. Creyeron que lo mataron y la policía nunca protegió a mi hijo; hijo abandono de persona. Uno de los hermanos tenía el arma y no le secuestraron. Yo soy la que llama la ambulancia y me voy con mi hijo, nadie apareció en el hospital. Cuando llegamos, lo primero que hicieron fue lavarle la cara y nunca le revisaron. Jamás se dieron cuenta que tenía un balazo. Le intentaron parar y darle el alta», dijo.
Además, pidió que el caso «no quede impune» en la justicia. «En un momento, él no reaccionaba bien y se quejaba mucho. Entonces, mi sobrina le dice si le molestaba el pantalón, cuando le saca e iba a cambiarlo, ahí se da cuenta que tenía el balazo y se veía claramente el hematoma. Yo fui la que avisé a la enfermera que mi hijo tenía un balazo y que nunca se dieron cuenta porque no lo revisaron. Ahí recién llamó a la radióloga para que le hagan un estudio. No hay detenidos, ellos siguen su vida como si nada. Nosotros seguimos siendo intimidados. Hay muchos testigos y ellos les dijeron que si hablan, serían ‘boleta'», resaltó la madre.