La referente del comedor «Los piletones», Margarita Barrientos, habló en exclusiva este miércoles en PUNTO DE VISTA donde contó cómo es llevar adelante la bandera de los más vulnerables en un contexto económico aplastante. «Ya hacen 30 años que estoy trabajando con estos comedores. En principio nace por necesidad que nos rodeaba porque éramos carreros y yo veía que había más chicos que tenían necesidades y muchísimas veces comían una sola comida y lo que juntaban en la calle. Pasé por muchos gobiernos y sentíamos en algunas situaciones alivio pero ya hacen 4 años que venimos sufriendo muchísimo porque ya no viene aquel que era carrero sino que aquel que trabaja y no le alcanza. En el comedor, servimos desayuno, almuerzo, merienda y cena. La gente viene a buscar la comida y al rato ya está haciendo otra vez fila porque tiene miedo de quedarse sin comida. Nosotros no tenemos ayuda de este gobierno por eso venimos sufriendo mucho la falta de Estado», declaró.
Durante su descripción de la dura realidad que se vive en las organizaciones comunitarias que coordina desde su Fundación, Barrientos, contó además la relación con Desarrollo Social y las líneas que se bajaron por tener acercamientos macristas. «Ellos me consideran que soy macrista y yo no soy de nadie, sino de mi familia. Yo soy de la gente porque ellos me necesitan y no les interesa. A mí la gente no me votó porque no prometo nada. Es así que desde el Ministerio de Tolosa Paz no me ayudan por mi supuesto acercamiento al macrismo. Nos ha llegado alimentos (porque enviamos notas para las fiestas) 20 o 21 de diciembre en mal estado, la gente no se merecía ni merece comer así. En Santiago del Estero, Cañuelas y Los Piletones hay en total 10.000 personas que asisten a los comedores», dijo.
Ante las declaraciones de la periodista, política y portavoz de la presidencia, Gabriela Cerruti, donde negó la existencia del hambre en Argentina, la referente contrapuso su postura. «Para nosotros es muy difícil, queremos que la gente tenga para desayunar, almorzar y cenar. Lo venimos peleando desde el principio. En este momento, nosotros sobrevivimos con la ayuda de la gente. Tenemos dos jardines y una casa y eso lo alimenta el Gobierno de la Ciudad donde está Horacio Rodríguez Larreta. Cerruti no está al tanto o no conoce la necesidad de la gente, nunca recorrió barrios para ver el hambre. Nadie te habla de política y sobre todas las cosas, la gente anímicamente está mal. La falta de trabajo, que no alcance y el acercamiento de muchas familias nuevas que vienen con vergüenza y piden disculpas. Cuando me acuesto, miro al techo y pido a Dios para seguir y poder cumplir con mi labor», expresó.