Docentes autoconvocados se manifestaron en Plaza Pedro Ferré en reclamo de mejoras salariales

Un grupo de docentes autoconvocados se concentró en la Plaza Pedro Ferré para visibilizar su reclamo por una recomposición salarial al Gobierno provincial, en medio de un creciente malestar en el sector educativo.

La convocatoria, de carácter espontáneo, reunió a trabajadores de distintos niveles —inicial, primario, secundario y superior— que decidieron “hacerse el aguante entre todos” frente a una situación que califican como crítica. “La lucha es la que no se pierde nunca, así que estamos al pie del cañón”, expresaron durante la manifestación.

El principal motivo del reclamo es la falta de actualización salarial desde agosto del año pasado. Según indicaron, el último incremento otorgado por el Ejecutivo provincial fue del 6%, una cifra que consideran insuficiente frente al aumento del costo de vida. “Las cosas subieron entre un 25% y un 30% entre alimentos y servicios. Eso no justifica que nos den un 6% que no alcanza para nada”, señalaron.

Además, cuestionaron la modalidad en la que se definieron las negociaciones salariales. “Se dilataron las reuniones con los gremios y cuando finalmente se dieron, ya era una decisión tomada de manera arbitraria por el Estado”, afirmaron.

La protesta también se dio en un contexto de tensión por la suspensión de un paro docente que había sido convocado previamente. Según relataron, la medida de fuerza fue declarada ilegal mediante una cautelar, lo que generó preocupación entre los trabajadores por posibles sanciones. “Nos enteramos a último momento que el paro era ilegal y que podíamos quedar cesantes. Fue una amenaza explícita que nos coartó el derecho de huelga”, denunciaron.

En ese sentido, los docentes remarcaron que evalúan nuevas acciones dentro del marco legal para continuar visibilizando su situación. “Vamos a buscar las maneras de seguir reclamando, ya sea con otra medida de fuerza o nuevas formas de protesta”, indicaron.

Otro de los puntos planteados durante la jornada fue la contradicción entre los índices oficiales y la realidad cotidiana. “Escuchamos que baja la pobreza o que hay empleo, pero nosotros vemos otra cosa en las escuelas, en nuestros alumnos y en nuestras propias vidas”, manifestaron.