EL CAMPO CORRENTINO ESPERA LA PRÓRROGA DE LA EMERGENCIA AGROPECUARIA

Desde la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes, Pablo Sánchez, advierte que la situación sigue siendo “crítica” en todas las regiones. Aseguran que no habrá cambios hasta la primavera y que muchos productores van a quedar fuera del sistema. «La emergencia venció el 1 de julio y hoy estamos sin marco normativo. Lo que se explicó en la reunión del Comité de Emergencia Agropecuario Provincial es que hay impedimentos formales y legales que no posibilitan la prórroga; por lo cual, lo que se está estudiando desde la provincia es la determinación de una nueva emergencia pero no comprendería la totalidad sino algunas zonas. Eso en concreto, se elevó al gobernador para que lo refrende con un decreto. Estamos esperando todavía y estamos sin reglamento respecto a la emergencia», indicó.

Cabe recordar, que en el mes de mayo, los sectores se reunieron con el Ministerio de Producción y Seguridad de la provincia para conversar sobre la situación y en el cónclave se barajó la posibilidad de avanzar con la prórroga de la Emergencia Agropecuaria sólo en algunas zonas y por sectores. «La semana pasada, el día jueves, en línea con lo que son las reuniones frecuentes que organizamos en el Consejo Superior de la Asociación de las Sociedades Rurales, analizamos la coyuntura de la situación de las rurales respecto a lo grave de esta situación en la región centro sur y río Santa Lucía. La problemática de la sequía ha afectado a toda la provincia pero particularmente afectó a estas regiones. El panorama es muy complicado, el escenario no se ha revertido. Se habla de un ciclo húmedo pero en el campo todos sabemos que podría ocurrir recién en la primavera; no siempre se revierte un ciclo en invierno», precisó el productor.

Los ruralistas manifiestan que las lluvias no fueron suficientes para que el pasto crezca. «Estamos recién en julio, falta todo agosto y septiembre; es mucho el tiempo que falta. Sin pasto no podemos alimentar al ganado entonces se está produciendo una reducción importante del stock: hay que sacar del campo a las categorías improductivas. Luego, indudablemente, costará recomponer dada la sobreoferta, también se genera una baja de precios. Si consideramos los valores interanuales, en lo que tiene que ver con el ternero y la vaca, estamos en un 30-40% respecto del año pasado», dijo.