GUSTAVO VEXELMAN ADVIRTIÓ SOBRE LA FALTA DE CONTROL Y EL DETERIORO DEL PUENTE GENERAL BELGRANO

Tras el choque múltiple registrado el pasado viernes en el Puente General Belgrano, el ingeniero civil Gustavo Vexelman analizó en declaraciones al programa PUNTO DE VISTA la situación de la estructura y la ausencia de medidas de gestión del tránsito. “Cuando sucede algún problema o cuando hay que actuar en administración del tránsito no hay autoridad. El puente estuvo casi 8 horas sin abrirse al tránsito. No soy especialista ni trabajo en accidentología pero el puente tiene cada vez menos márgenes de seguridad: la calzada está en estado deficiente y no hay cartelería adecuada. Realmente no hay nadie que ponga orden en el tránsito del puente. Las cosas se dan así porque van sucediendo”, señaló.

Vexelman explicó que, a su criterio, el principal inconveniente no está en la carga de vehículos: “Si tuviera que hacer un ranking de los problemas del puente, casualmente no sería la carga. Si bien el peso está excedido, eso afectará a la calzada pero no a la estructura. La primera deficiencia es no contar con las pilas indispensables. Cuando asume el presidente Fernández se retira la actuación legal para que la obra continúe y nunca avanzó; llevamos 16 años esperando esa obra”, recordó.

El ingeniero también se refirió a las modificaciones realizadas desde la construcción original y a los problemas visibles en sectores clave: “No pertenezco a Vialidad Nacional pero no se conocen las condiciones de funcionamiento del puente. Hay otras partes visibles, como los terraplenes del lado del Chaco, con baches muy importantes que hay que tapar. El puente se proyecta siempre con un margen importante de vida útil, pero no es que se vaya a derrumbar, sino que el problema es económico. La capacidad máxima es de 25 mil vehículos, siempre y cuando tenga una repartición adecuada”.

Vexelman sostuvo que ya es tiempo de proyectar nuevas infraestructuras: “Todo indicaría que cuando una estructura está agotada hay que construir una nueva. En 2023 se cumplieron 50 años y ya había que haber pensado en un segundo puente; como también, cuando cumpla 100 años, habrá que pensar en un tercer puente, como sucede en cualquier parte del mundo”.

Finalmente, el ingeniero propuso una alternativa de gestión tomando como ejemplo otra obra emblemática del país: “Hay un modelo exitoso a copiar en Argentina: el túnel subfluvial Paraná-Santa Fe. La solución es que ambas provincias administren el puente. El problema de alguna manera tiene que ser resuelto. Mientras tanto, hay medidas que se pueden llevar a cabo como la repartición de tránsito entre ambos carriles o regular los horarios de carga pesada. Muy bien se podría organizar el tránsito de vehículos de larga distancia”, concluyó.