En uno de los últimos partidos del Torneo Rubén Godoy, un desafortunado incidente dejó a un jugador con una luxofractura, una lesión compleja que combina dos tipos de daño en el tobillo. La kinesióloga Micaela Brunand ofreció un detallado análisis de la lesión en RADIO BELLA VISTA, explicando los aspectos técnicos y las implicaciones de esta condición.
La luxofractura se caracteriza por la combinación de una luxación y una fractura en el área afectada. «Está compuesta por dos lesiones: la luxación de tobillo, donde el hueso del pie se sale de su lugar, y la fractura que puede ocurrir debido al mismo movimiento,» explicó Brunand. La luxación se produce cuando los huesos en una articulación se desplazan de su posición normal, mientras que la fractura implica la ruptura del hueso, que puede afectar tanto al peroné como a la tibia.
En el caso específico del jugador, Brunand observó que «se le traba el pie» durante el incidente, lo que llevó a una rotación del pie sobre el eje de la pierna con el peso del cuerpo proyectado hacia adelante. Esta mecánica resulta en una luxofractura, una combinación dolorosa y desafiante de tratar.
En cuanto al tratamiento, Brunand detalló que si la fractura es desplazada, se requerirá una intervención quirúrgica para fijar el hueso con placas y tornillos. «Esto llevará un tiempo de aproximadamente tres semanas sin poder pisar,» añadió. Tras este período inicial, el proceso de rehabilitación comienza, que incluye la recuperación de la movilidad y el uso de muletas para caminar.
La kinesióloga también destacó la importancia del estado físico del jugador en el proceso de recuperación. «Cuando más grande somos, tenemos más miedo y por ahí nos cuesta más. Este chico está entrenado, entonces cambia mucho a una persona que no lo está,» señaló Brunand. La preparación física y el estado de entrenamiento del jugador pueden jugar un papel crucial en la velocidad y eficacia de la rehabilitación.
La luxofractura es una lesión que pone de manifiesto la vulnerabilidad de los jugadores de fútbol ante impactos y movimientos bruscos. Aunque es una lesión compleja, con el tratamiento y la rehabilitación adecuados, los jugadores pueden regresar a la actividad con éxito.