Nicolás González, el bellavistense que hoy reside en Portugal, visitó RADIO BELLA VISTA donde compartió su inspirador recorrido. «Soy Licenciado en Recursos Humanos, trabajé mucho tiempo en Coca-Cola porque fui muy joven a Sao Pablo donde tengo mi casa hoy. También, hice logística y estudié Teología y en esto de estudiar la Biblia me gustó conocer esta área. Se fueron abriendo puertas y aprovechamos cada oportunidad, eso me llevó a vivir en Portugal. Son esas cosas las que me hicieron llegar a donde estoy desde hace 5 años», contó.
El traslado de Nicolás a Portugal marcó el comienzo de una nueva etapa en su vida. En un país donde la mayoría de la población supera los 70 años, Nicolás encontró una comunidad necesitada de apoyo y compasión. «Portugal es el país con personas más viejas de Europa y eso se refleja en nuestra comunidad porque la mayoría tiene más de 70 años. Tenemos una especie de comedor en el que entregamos alimentos todos los días, comenzamos en la pandemia. El principal objetivo es darle de comer porque ellos tienen hambre, no es con la excusa de que vayan a la iglesia. En Portugal hay mucha gente que vive en la calle y por ahí la única comida que tienen es la que le damos nosotros. Además de eso, doy clases de Teología», relató González.
La misión de Nicolás va más allá de la simple asistencia material; se centra en el concepto de reconectar, tanto en un sentido espiritual como humanitario. «La palabra religión significa «reconectar»; si vamos al inicio de la palabra, somos religiosos porque queremos reconectarnos con Dios. En otro sentido de la palabra, se malinterpreta en un sentido cerrado. Muchas veces la religión, hirió a mucha gente en ese sentido y es malísima. Si soy religioso y la practico con «fanatismo», está mal. Mucha gente fue perjudicada por eso. Si analizamos la religión en un sentido grande, podemos sacar cosas buenas y yo me enfoco en eso; gente que te da una mano, que sirve, que hace algo por alguien sin esperar nada a cambio», analizó.
«El 90% de la gente que está ahí, ni siquiera sabe quién soy yo o que coordino todo eso. Pero no me importa porque yo no hago esas acciones para ser reconocido sino para servir a los demás. La Biblia es la misma, son entendimientos diferentes nada más. Cuando hablamos de la misma, la gente primero debe creer para poder seguir la conversación. La Biblia dice que el único mediador entre Dios y los hombres es Jesús y los católicos tienen la intención de dirigirse a un santo o a una virgen; en eso quizás cambia. Yo creo que debemos dejar a cada uno que decida qué creer o con qué grupo se identifica mejor», expresó el Teólogo.
A través de su dedicación, servicio y enfoque en la verdadera esencia de la religión, Nicolás no solo ha dejado una huella en la comunidad portuguesa, sino que también inspira a todos los que escuchan su historia a mirar más allá de las diferencias y centrarse en lo que verdaderamente importa: el amor y el servicio desinteresado.