El mundo de la colombofilia, la disciplina dedicada a la cría y entrenamiento de palomas mensajeras para competencias, tiene en Bella Vista a un único representante: Guillermo Figueroa. En diálogo con Radio Bella Vista, el experto compartió detalles sobre este apasionante deporte y su impacto a nivel nacional e internacional.
«El arte de criar palomas mensajeras es con fin deportivo. Además de ser mensajeras, se crían con el fin de correr carreras de palomas. Yo soy el único en Bella Vista, pero hay en todo el país y es muy grande la actividad. Hay una Ley Nacional que avala y protege al colombófilo en esto; es muy importante», explicó Figueroa.
Carreras de palomas: Un deporte con tecnología y precisión
Según el especialista, todas las palomas que participan en competencias están federadas y, en algunos casos, llegan a representar a Argentina en olimpíadas.
«En las carreras, las palomas se encanastan y una logística pasa a buscarlas. Se va haciendo un embudo, retirando todas las palomas y llevándolas a la carrera, donde se las suelta. Las patas de las palomas tienen chips, es decir que no se puede hacer trampa. Cuando se las larga, van a su palomar y a veces quedan muy lejos, pero siempre vuelven a su lugar», relató.
Un espacio para el entrenamiento y la crianza
El palomar, donde las aves viven y entrenan, es un espacio sencillo pero fundamental. Figueroa explicó que su estructura suele medir 4×1 metros y albergar alrededor de 50 palomas.
«Ellas son muy independientes, vienen las que tienen que venir y ahí las criamos. Esto es totalmente legal y avalado», concluyó.